
Hace tiempo que me aficioné a las quichés, son fáciles de hacer y tienen infinidad de combinaciones y resulta que aún no había publicado ninguna así que aquí va la primera.
Hoy os traigo una que queda fabulosa, y recuerda que las puedes comer tanto recién hechas como al día siguiente, conservandolas en el frigorífico.
Ingredientes
- Una lámina de masa brisa
- 3 huevos
- Un brick de nata ( 200gr)
- Leche (100gr)
- 2 cebollas medianas
- Queso rallado
- Sobrasada
Preparación
Lo primero será poner la masa brisa en un molde desmontable debidamente engrasado para que no se nos pegue, le pincharemos la base con un tenedor y lo meteremos en el horno precalentado a 180° durante 15 minutos. No queremos que se haga del todo.
Mientras vamos a preparar el relleno. Ponemos en un bol los huevos y los batimos.

A continuación añadimos la nata y la leche y mezclamos.

Incorporamos un puñado de queso rallado y las cebollas pochadas.

Sacamos la masa del horno y vertemos la mezcla en el interior.

La repartimos bien por todo el molde y añadimos la sobrasada a trocitos. Yo puse unos 10 trocitos repartidos.

Por último cubrimos con queso rallado y lo volvemos a meter al horno que estará a 180° y lo tendremos 40 minutos.

Recuerda que debes hacer la prueba del palillo, introduce un palillo en el centro y debe de salir limpio.
